Muchas personas descubren Mallorca por primera vez en invierno; no pocos deciden más tarde adquirir una propiedad en la isla. 26/01/2026
Hay una época en Mallorca que es casi mágica: un momento en que la naturaleza florece mientras en Europa Central aún es invierno. Entre enero y marzo, la isla se transforma en un mar de flores aromáticas: es la floración del almendro, uno de los fenómenos naturales más bonitos de Mallorca.

Desde mediados de enero comienzan a florecer los primeros almendros (Ametllers) y, en pocas semanas, grandes partes de la isla se cubren de blanco brillante y rosa suave. Valles, campos y colinas se convierten en un mar de flores, un espectáculo que cada año encanta a locales, fotógrafos y viajeros por igual.
Un saludo primaveral en pleno invierno
Mientras que en Alemania, Austria o Suiza todavía hay heladas y nieve, la floración del almendro en Mallorca ya anuncia la primavera. El clima mediterráneo suave hace que la temporada de floración normalmente comience en enero y, dependiendo del clima, pueda durar hasta principios de marzo.
Muchas personas descubren Mallorca en invierno por primera vez; no pocos deciden más tarde adquirir su propia propiedad en la isla o imaginar cómo sería vivir como jubilado en Mallorca.
Dónde la floración del almendro es más bonita
La floración se puede ver en toda la isla, pero algunas regiones destacan especialmente:
- Centro de la isla (Pla de Mallorca): Alrededor de pueblos como Lloret de Vistalegre, Pina y Montuïri se extienden suaves colinas llenas de almendros, un paraíso para senderistas y ciclistas.
- Sureste – Llucmajor & Santanyí: Aquí florecen innumerables árboles a lo largo de los caminos. Especialmente al amanecer y al atardecer, el paisaje es indescriptiblemente hermoso.
- Noreste – Son Servera & Artà: Esta región es conocida por sus grandes plantaciones de almendros. En Son Servera se celebra cada año la Fira de la Flor d’Ametler, donde todo gira en torno a la almendra, desde productos culinarios hasta artesanía.
- Serra de Tramuntana & Valle de Sóller: La combinación de montañas, olivares y almendros en flor es espectacular. Los amantes de la fotografía encontrarán motivos de ensueño.

Floración de almendros Mallorca – un paraíso para fotógrafos
Las condiciones de luz en invierno son especialmente suaves en Mallorca. Combinadas con los colores delicados de los almendros, crean condiciones perfectas para fotógrafos. Tanto si se usa una cámara como un smartphone, las flores en tonos pastel frente al cielo azul intenso o las colinas verdes del isla parecen de cuento de hadas.
Quienes salgan temprano por la mañana o durante la hora dorada antes del atardecer pueden capturar la luz mágica de la floración mallorquina en todo su esplendor. Las flores se ven especialmente bonitas cuando al fondo aparecen las cimas nevadas de la Serra de Tramuntana, un contraste raro pero inolvidable.
La almendra – símbolo, historia y disfrute
Los almendros en Mallorca no solo son hermosos, sino que también forman parte de la cultura e historia de la isla. Ya en el siglo XIX, los agricultores los plantaban a gran escala después de que las viñas fueran destruidas por la filoxera. Hoy en día, Mallorca tiene aproximadamente cuatro a cinco millones de almendros, una cifra impresionante para una isla de este tamaño.
La almendra mallorquina es especialmente aromática y forma la base de muchas especialidades regionales: Turrón, Gató d’ametlla (pastel de almendra), helado, licores o productos cosméticos se elaboran a partir de ella. Muchas pequeñas fábricas y tiendas en fincas ofrecen visitas guiadas o degustaciones en invierno, una manera maravillosa de conocer el Mallorca auténtico.

Senderismo, ciclismo y disfrute durante la floración
La floración es el momento perfecto para descubrir Mallorca activamente. El clima es suave, el sol agradable y el paisaje parece pintado. Muchos senderos atraviesan valles floridos o colinas con vistas impresionantes.
Los ciclistas también disfrutan de esta época: las carreteras están vacías, el aire es limpio y en todas partes huele a primavera. Rutas populares pasan por la llanura del Pla, la Sierra de Tramuntana o por la costa sureste.
Quienes prefieran un ritmo más tranquilo, pueden pasear por los pueblos, tomar un café en una terraza de finca y disfrutar de la vista del mar de flores. La floración en Mallorca no es un evento agitado, sino un despertar suave y silencioso de la naturaleza, un momento de paz y belleza.
Mallorca en enero y febrero – un consejo secreto para quienes buscan tranquilidad
Muchos creen que Mallorca solo es bonita en verano. Pero quienes visitan la isla en invierno se sorprenderán: las temperaturas suelen estar entre 15 y 20 °C, el sol brilla casi todos los días y el paisaje parece más fresco que nunca.
La floración es, por lo tanto, también un consejo secreto para viajeros de invierno. Hoteles, fincas y casas de vacaciones suelen ofrecer precios más económicos en esta época, y la isla muestra su lado más tranquilo y auténtico. Sin aglomeraciones, sin playas saturadas, solo naturaleza, cultura y desconexión.
Conclusión – Un sueño florecido que hay que ver al menos una vez en la vida
La floración del almendro en Mallorca es un milagro de la naturaleza que no se olvida fácilmente. Es ese momento especial del año en que la isla se ilumina antes de la llegada de la primavera.
Quienes viajen a Mallorca entre enero y marzo descubrirán un lado completamente diferente de la isla: pacífico, aromático, colorido y lleno de alegría de vivir. Ya sea caminando, fotografiando o simplemente disfrutando, la floración muestra Mallorca en su faceta más delicada y hermosa.
Un paseo por los almendros en flor es definitivamente una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida.